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Mis propósitos (fáciles) para la vuelta al trabajo

Has vuelto de las vacaciones y ya te has puesto la lista de los buenos propósitos como desafío para la temporada de otoño-invierno. ¿Y si en cambio probaras con fijarte simples “antipropósitos”? Siéntete bien aceptándote tal y como eres y siendo capaz de cumplir tus objetivos.

Buenos propósitos para volver al trabajo
© Thinkstock

Cansada de los buenos propósitos que se fijaba y nunca cumplía, Gretchen Rubin, la autora estadounidense de “Operación Felicidad: Un año para aprender a…”, nos desvela su credo: amarse tal como se es, no tender a la perfección, optar por microcambios fáciles de implementar... y reírse de ellos si no se concretan.

Me acuesto más temprano

Por lo general duermes menos de las seis u ocho horas recomendadas por los médicos. Dormir poco puede ser una de las razones para explicar tu mal humor, ya casi crónico. Por si no lo sabes o lo has olvidado, la falta de sueño debilita el sistema inmunológico, disminuye el metabolismo y reduce la resistencia al estrés.

Mi nuevo antipropósito: En vez de leer, ver la televisión, ordenar papeles o vaciar el lavavajillas... "Apago la luz", confía la autora. Ejemplo: Por la noche, en casa, te caes de cansancio pero no te decides entre ir a la cama o ver una película con tu marido. ¿Paso tiempo con mi pareja o me acuesto a las 21.30?

El truco Gretchen Rubin: Vete a la habitación y asegúrate de que esté completamente a oscuras. Apaga el teléfono, el ordenador, el módem y otros artilugios que parpadean y convierten tu cuarto en la cabina de mandos de un avión. Junto al silencio, la oscuridad es la clave para dormir profundamente y despertar descansada y con buen ánimo.

Me enfado con criterio

Los conflictos de pareja se clasifican en dos categorías: los que se pueden resolver y los que no. "No estar siempre de acuerdo es inevitable y a menudo, beneficioso", señala Rubin. De hecho, en su libro, nos enteramos de que a veces en medio de una conversación banal se pone a gritar a todo pulmón. Una vez aceptado el hecho de que vas a pelearte, se trata de hacerlo de una manera diferente de la habitual.

Mi nuevo antipropósito: Me permito unos cuantos gritos con la condición de no alargar la discusión interminablemente. Se trata de aplicar el principio del doctor John Gottman y su laboratorio del amor: la forma en que las parejas discuten es más importante que la frecuencia de los conflictos.

El truco Gretchen Rubin: En caso de pelea, pon sobre la mesa un solo asunto y evita, como ocurre a menudo, pasar revista a todas las fuentes de conflicto… A la larga, esto puede tener efectos devastadores para la pareja.

Me permito hacer tonterías

Tendrías que conseguirlo… Al menos esta vez… El orden no es lo tuyo, pero tampoco ir a la compra. Desbordada, le pides ayuda a tu pareja. Tu chico va al mercado pero en vez del queso manchego que le encargaste, te trae un trozo de ibérico. Y tú, en vez de agradecerle la ayuda, le criticas por el error. Lo que te pasa es que a fuerza de presionarte, te tomas las cosas demasiado en serio y pierdes el sentido del humor. Está bien que hayas resuelto ser más organizada, pero no a costa de los que te rodean o de tu bienestar.

Mi nuevo antipropósito: En lugar de tomarme todo tan en serio, me tomo tiempo para hacerme la payasa y destilar buen humor a mi alrededor. ¿Por qué funciona? Los estudios muestran que por un fenómeno llamado contagio emocional somos permeables al estado de ánimo de los demás, sean buenos o malos.

El truco Gretchen Rubin: La próxima vez que desempaquetes la compra, usa dos mandarinas para hacerte los ojos saltones o ponte un cuarto de naranja en la boca… A lo largo del día busca oportunidades de ver el lado divertido de las cosas y hacer bromas... ¡en vez de quejarte!

Me doy permiso para mini derroches

Dinero y felicidad no siempre están relacionados. Pero aún en períodos de crisis, tener que estar siempre controlándose conduce a la frustración.

Mi nuevo antipropósito: Sin caer en el extremo opuesto  -la compra compulsiva-, gastar para darse gustos contribuye a la felicidad. Estudios demuestran que psicológicamente tenemos la necesidad de sentirnos seguros, amar nuestro trabajo y mantener buenas relaciones con los demás. El dinero no garantiza la felicidad, pero ayuda.

El truco Gretchen Rubin:

  • En la oficina: Hasta el día de hoy te conformabas con los bolígrafos que encontrabas en el armario de suministros. Cede a la tentación de comprarte cuadernos y bolígrafos especiales que te alegren el estado de ánimo. Después de todo, pasas un montón de tiempo allí.
  • Con los demás: Organiza pequeños festivales en torno a pequeños eventos: tu quinto mes en pareja, una victoria de Greenpeace, noche de luna llena, el comienzo de la primavera… Tendrás gastos extra, de acuerdo, pero será también fuente de felicidad...
  • Para ti: Conviértete en tu mejor amiga y date caprichos de vez en cuando.

Estimulo mi cerebro de manera diferente

Nuestro cerebro tiene tendencia a señalar lo negativo. Como lo explica el renombrado psicoterapeuta Thierry Janssen, "frente a ciertas situaciones percibidas como peligrosas, el ser humano recibe señales que llamamos emociones negativas". Parecería que esto está relacionado con nuestro instinto de supervivencia.

Mi nuevo antipropósito: Utilizo mi cerebro de manera diferente con el fin de disfrutar plenamente de los momentos presentes y ver el lado positivo de la vida. No se trata de hacer cambios radicales sino pequeños ajustes cotidianos.

El truco Gretchen Rubin:

  • En la oficina: Es probable que pases el día escribiendo contraseñas que olvidas inmediatamente. La autora sugiere utilices para éstas palabras relacionadas con tus gustos y pasiones. Por ejemplo, si te encanta la cocina exótica, escoge palabras relacionadas: curry, pad thai, ramen… Este tipo de claves harán iluminar las conexiones neuronales del placer.
  • En casa: Coloca en los lugares que visitas frecuentemente notas adhesivas con mensajes que te levanten la moral. Por ejemplo,”Soy una persona excepcional”. Y si hay un mensaje que debes recordar, es este.

C. Maillard

Publicado el 12/09/2012Comentar

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