La receta de la felicidad
Lo de curarse el alma, o la tristeza, no es cuestión de ingredientes milagrosos, sino de actitudes positivas ante la vida o simples cambios de conducta.
© Thinkstock
Para que seas consciente de aquellos pensamientos que pueden estar bloqueando tu felicidad, Doctissimo te da las claves para sentirte con más fuerza para mirar tu situación desde otra perspectiva:
- El cuándo no existe: desecha de tu cabeza cualquier pensamiento que te inste a que serás feliz cuando tengas pareja, otro trabajo o estés más delgada. Concéntrate en el ahora: la felicidad no tiene metas.
- ‘Yo sólo quiero ser feliz’: esta frase que muchas veces nos repetimos, lo que en realidad nos está diciendo es que no eres feliz. Tradúcela en ‘soy feliz porque…’ Y añade tus motivos. Todo el mundo tiene algo de lo que sentirse orgulloso, así que potencia esa parte de tu vida que más alegrías te da.
- Pensamientos traicioneros: es cierto que no podemos controlar lo que pensamos, pero sí podemos atender a qué pensamiento es bueno y cuál debe ser ignorado. Sentencias como las de ‘nadie me quiere’ o cualquier otra de tipo autodestructivo, debes ignorarlas. Tú puedes ser tu mejor amiga, pero también tu peor enemiga.
- Concéntrate en algo: ya sea pintar, fotografiar, cuidar plantas o coser. En los momentos en los que estás con la moral más baja, aférrate a una actividad que te entretenga. ‘No pensar’ es una opción.
- No es más feliz el que más tiene: la tendencia de la sociedad actual que nos insta a consumir para ser felices es una necesidad creada. ‘El dinero no da la felicidad’, ni tampoco tener más ropa, zapatos, muebles, etc. Piensa en lo que tienes y repasa si lo has disfrutado plenamente. Te hará replantearte el gastar sin control.
- Es química: en ocasiones, hay mujeres que se sienten desesperadamente enamoradas de una persona y si no la consiguen, se frustran, obsesionan e incluso llegan a plantearse el suicidio. La explicación a todo esto es muy simple: nuestro cerebro segrega serotonina (conocida vulgarmente como la hormona de la felicidad) y oxitocina (hormona del amor). En las mujeres, el nivel de oxitocina es mayor que en los hombres, de ahí que seamos más propensas a enamorarnos. Sin embargo, cuando el nivel de serotonina desciende, ese desequilibrio provoca ese amor obsesivo que no deja vivir a más de una. Ponle remedio yendo a un psicoterapeuta, haciendo deporte y tomando alimentos que potencien la serotonina (por ejemplo, las legumbres).
- Somos lo que comemos. Así que, añade variedad a tu dieta. Hazla rica en frutas de la temporada, frutos secos, cereales, legumbres y hortalizas. Consume pescado, carne y huevos. ¡Y no te olvides de los hidratos de carbono! Por mucho que digan que engordan, son básicos en la alimentación. Todo es esencial en las cantidades justas. Si comes equilibradamente y acostumbras a tu cuerpo, poco a poco abandonarás los atracones que te producen la ansiedad y los disgustos.
Silvia G. María
Otros artículos del dossier: Aprender a quererse
- Diez trucos para quererte más
- ¡Valora tus diferencias!
- Caída del pelo: ¡cuidado con el bajón de moral!
- ¡Di "no" al terrorismo de la belleza!
- Dismorfofobia: ¡la fealdad imaginaria!
- Dispuesta a todo por complacer
- Aprende a decir "no"
- La confianza… ¡tiene rostro!
- Decidido, dejo de quejarme
- ¡Basta de desvalorizarse!
- ¿Cuál es el origen de los complejos?
- Reconcíliate con tu cuerpo
- Las claves para quererse a uno mismo
- 10 trucos para recobrar la confianza en uno mismo
- ¿Por qué buscamos reconocimiento?
- La felicidad mejora la salud y alarga la vida
Más información sobre este tema:
¿Qué opinas? Deja tu comentario









